Tuesday, September 13, 2011

Historia del lejano oeste.

Muy a mi pesar, no nací con las orejas perforadas. Siempre he dicho que hacerle los hoyitos a una niña equivale a la circuncisión masculina. Y creo firmemente en que estos actos de terror/vanidad/religión se deben hacer sólo durante nuestros primeros instantes en este mundo. Jamás podré relatarles una experiencia de circuncisión tardía pero sí les puedo contar cuando me pusieron aretes por primera vez, porque ha de saber, querido lector, que ya contaba con todos mis dientes y el uso de todas mis extremidades; tenía seis años.
En los Estados Unidos de los 80's, donde me tocó nacer, perforar las orejas de una bebé era un acto atroz comparado con el genocidio. Las niñas se los hacían ya cuando eran lo suficientemente grandes para entender que sus cabezas se veían mucho mejor con un arete colgando de cada lado y con el pleno consentimiento de la madre.
Sucedió que yo ya estaba viviendo en México cuando mis tías le expresaron a mi madre la necesidad de convertirme en una damita con este accesorio tan imprescindible entre las latinas. Así que un buen día me sentaron en un sillón y me preguntaron si quería tener aretes como mi hermanita, como mamá, como mis tías.
—Sí, sí quiero aretes, dije mientras miraba sus lóbulos resplandecientes y femeninos.
—Bueno, vamos a ir al Centro Comercial y la señorita te va a poner dos hoyitos con una pistola. Va a ser muy rápido, verás que no te va a doler.
—[...]
Me quedé pensativa. ¿Había dicho "pistola"? Y recordemos que estaba casi recién bajada del avión de Estados Unidos y mi cableado interno no asimilaba estos términos tan técnicos.
—¿Una pistola?, pregunté, sujetando una almohada con todas mis fuerzas, aguantándome unos lagrimones locos.
—Ay Jessy, pero es una pistolita chiquita, no te vas a dar cuenta, dijo mi tía mientras codeaba a la otra. Notaba cierto aire de importancia y burla hacia mi persona, pero me aguanté.
Esa noche no pude dormir. Me imaginé ahí sentada en una banca en medio del centro comercial, mientras una mujer en atuendo vaquero hacía girar una diminuta pistola en su dedo índice antes de apuntar hacia una de mis orejas con maestría e intenciones de atinarle.
—Ay pero ¿y si no le atina?, dije para mis adentros, ahí en la oscuridad de mi habitación, mientras escuchaba a mi hermana respirar profundamente a lo lejos—Moriré.

Sería la primera niña en morir por vanidad y no había nada que yo pudiera hacer.
Al día siguiente no pude calmar mis nervios aun cuando me aseguraban todos que no iba a pasar nada.
Al llegar al centro comercial no vi ninguna mujer vestida de vaquera. Tampoco vi ninguna pistola. Recuerdo a una señorita de tacto delicado girándome la cabeza hacia un lado y escuchando un "Tic" instantáneo, un piquete. Le siguió el otro lado. Eso había sido todo. Cuando me acercaron el espejo, mis orejas ya tenían dos gotitas de oro y rubí. Vi una niña coqueta moviendo alegremente sus piececitos, esos que ni llegaban al suelo.

Sigo pensando que estos actos contra el cuerpo deben hacerse a muy temprana edad. De haber sido una circuncisión tardía imagino que hubiera corrido hacia la nada durante horas y jamás me hubieran encontrado. Viviría en familia ajena, con todo y prepucio... si hubiera sido niño.

4 comments:

Bravoe Runway said...

Hi There! Thank you so much for stopping by, my parents live in the suburbs near Chicago! Have a great evening!

Anonymous said...

siempre he pensado que esas cosas que te ponen tan pronto como naces son un mecanismo de normativización, tal como el bautizar a personas que no tienen la menor conciencia acerca de lo que puedan creer o no. solo se da por hecho.

me gustó mucho leerte, me di un paseo por tu blog y me caíste aún mejor. creo que serías el tipo de persona que me gustaría tener de amiga :), y no sé con qué música islandesa te hayas topado pero supongo que ya conociste a múm, sigur rós y ólafur arnalds. a sigur rós los escuchaba cuando tenía 16, y tenían también portadas muy bonitas.

te dejo otro blog mío, para cuando tengas chance en tu gran ciudad. es irresolucion, en blogspot.
-c

chestr said...

Gracias C. Lo mismo pensé de tus blogs, escribes increíble. Me voy a dar una vuelta por aquellos rincones literarios que has creado.
De Islandia me gustan Múm, Bloodgroup, Sykur; pero en general tengo afinidad por la música escandinava.
Te mando una abrazo.

mmercedes said...

Me encantó leer esto e imaginar las escenas. Además, me sacaste varias carcajadas.